Archivo de la categoría: Pobreza

En este apartado se discutirán esencialmente los tipos de pobreza, ya que se sostiene que no hay una sola forma e incluso no hay una definición precisa a nivel internacional de qué se considera ser pobre. La referencia adoptada por la mayoría de los países, incluso el nuestro, originada en el Banco Mundial, que considera pobre a quien tiene un ingreso menor a 1 dólar por día, es insuficiente por varios motivos. Por empezar considera que solo hay pobreza por ingresos y no analiza las distintas opciones de egresos personales o familiares. Además, no tiene en cuenta lo que podríamos llamar ingresos no monetarios, fruto de producir bienes para la satisfacción de necesidades propias o del entorno familiar. Finalmente, toma una referencia cuantitativa casi absurda, confundiendo en la práctica pobreza con indigencia, esto es: considerando que el que come ya no es pobre.
Las propuestas de solución que presentaremos se diferenciarán al menos en dos: para pobreza urbana y para pobreza rural. Por lo tanto, en este apartado se discutirán las cuestiones generales y probablemente se analizarán las deficiencias de las pretendidas soluciones universales.

LA CUESTIÓN SOCIAL EN EL MUNDO DEL SIGLO 21

LA CUESTIÓN SOCIAL EN EL MUNDO DEL SIGLO 21
LA NUEVA POBREZA Y LOS NUEVOS ACTORES SOCIALES
Ponencia a exponer en la UNRC el 17.4.14

La historia enseña, sin ninguna posibilidad de equivocarse, que el capitalismo es un sistema inestable. El concepto de inestabilidad se refiere aquí a que la riqueza que se genera se distribuye de manera desigual y de tal modo resulta inexorable que – a falta de intervenciones externas – se produzcan perturbaciones porque la capacidad de producción de bienes supera su demanda o por diversas formas de exteriorización de la insatisfacción de fracciones importantes de la población.
Sigue leyendo

VAMOS CRISTINA,TODAVÍA

VAMOS CRISTINA, TODAVÍA

Durante el año 2000 tuve el privilegio de ser uno de los 257 diputados nacionales. Lamentablemente, me tocó ser oposición dentro del oficialismo, porque desde el mismo inicio, junto con un grupo de siete diputados más, tuvimos que enfrentar el desgraciado proyecto de reforma laboral impulsado por el radicalismo. Desde ese incómodo lugar conocí a Cristina Kirchner, que estaba aislada al interior del bloque justicialista y tenía mucho diálogo con Alicia Castro, también oficialista disidente, quien se sentaba en la banca junto a la mía.
Sigue leyendo

AY BRASIL, SI QUISIERAS, CUANTO PODRÍAS

AY BRASIL, SI QUISIERAS, CUÁNTO PODRÍAS

Hugo Chávez tenía la obsesión de eliminar la pobreza. Un componente esencial de su mirada estratégica era que ese objetivo es imposible de lograr en plenitud si América Latina en su conjunto no avanza al mismo paso y en la misma dirección. Cuando insistía en el eje Argentina – Brasil – Venezuela y marcaba caminos en los mapas que cubrían las paredes de su oficina de trabajo, tenía en cuenta de manera explícita el liderazgo de la economía global de Brasil, seguido de Argentina y de manera implícita la fuerza política de Venezuela, como único proyecto que dedicaba la mayor parte de su tiempo a sumar y articular más allá de las fronteras nacionales, para poder confrontar con Estados Unidos y con la lógica de poder de las trasnacionales, tanto productivas como financieras.
Sigue leyendo

URGENTE: COMUNICADO DEL MTE. EL GOBIERNO PORTEÑO DEFRAUDA A LOS CARTONEROS

COMUNICADO URGENTE DEL MTE – Enviado por Juan Grabois
EN EL MARCO DEL CONFLICTO CON GALPONEROS ILEGALES ¡Los derechos conquistados no serán letra muerta!
¡La militancia popular es enemiga de las mafias!

EN ESTOS MOMENTOS, ACOPIADORES Y MAFIOSOS INTENTAN COOPAR CENTRO LOGÍSTICO DEL PROGRAMA DE CARTONEROS
Sigue leyendo

LOS POBRES QUE TRABAJAN (segunda nota sobre la economía popular)

En la política argentina y por extensión entre la gran mayoría de los ciudadanos preocupados por la vida comunitaria tiene vigencia la asociación entre desempleo y pobreza.
Nuestra opinión pública, junto por supuesto con los medios de comunicación, tiende a creer que tener un empleo o un trabajo implica automáticamente salir de la pobreza y viceversa.
Eso no es cierto. En el mejor de los casos, puede asignarse esa confusión a la inercia cultural desde la sociedad con alta movilidad que tenía vigencia en el país hasta hace 40 años. En aquel momento, el desempleo era casi inexistente y tener un trabajo, aún en los casos de menor calificación laboral, permitía aspirar a transitar por una escala de mejora de calidad y de remuneración, solo condicionada por nuestro esfuerzo y capacidad. Además, el grado de hegemonía de las filiales de multinacionales en el sistema productivo era mucho menor que el actual, por lo que en una misma cadena de valor y en una misma empresa, que estaban mucho más integradas verticalmente en el país, era posible pasar progresivamente de tareas muy humildes a tareas más complejas y mejor remuneradas.
Cuarenta años después, la globalización ha definido que la movilidad social – orgullo absoluto de nuestra sociedad de medio siglo atrás – solo está al alcance de una muy pequeña fracción y eso si está dispuesta a pensar en un mundo sin fronteras. Los técnicos calificados, los profesionales y asesores de gerencia, si se ponen la mochila al hombro, pueden recorrer escaleras corporativas ascendentes, que ya poco y nada tienen en común con aquella mejora social que se concretaba al interior de la propia comunidad.
Como contracara, los trabajos menos calificados de cada cadena de valor existen en un país porque la multinacional hegemónica ha hecho sus cuentas y el costo salarial le conviene. O sea: existen – es lo bueno – pero su costo no puede superar cierto nivel, porque de lo contrario podrán dejar de existir – es lo malo. Son conocidas las historias de las industrias líderes de la indumentaria o del calzado, que han ido cambiando de país y de continente en función de mantener o reducir los bajos costos del trabajo, condicionando de este modo a todas las industrias domésticas del mundo, en los mismos rubros.
Este congelamiento de la movilidad ascendente en la escala inferior del trabajo industrial tiene una consecuencia que no figura en las estadísticas y que casi no está estudiada, pero que es muy grave: congela a su vez la movilidad en todos los otros trabajos que podríamos calificar de preindustriales. Siempre hubo quienes recuperaron materiales de la basura; o quienes hicieron trabajo de costura a destajo mal pago o similares. Sin embargo, de un modo u otro sabían que algún día podrían acceder a un trabajo formal en esa cadena de valor en cualquier otra, que implicaba mejora en su salario y en su contención social. Hoy, sin embargo, las diferencias salariales entre los niveles formales inferiores y los que dependen de su propio esfuerzo en tareas como las anotadas es muy poco convocante. Si a eso agregamos que el 35% de la actividad en relación de dependencia se hace en negro, ni siquiera la seducción de la obra social justifica recorrer el sendero.
Se puede estimar en alrededor de 1 Millón los trabajadores de la que hemos llamado economía popular, donde quienes trabajan no son empleados de una sociedad formal, pero se vinculan como proveedores de esa economía o de planes de infraestructura pública. Ellos son tan pobres – o más – que los últimos niveles de la economía formal y deberemos acostumbrarnos a entender que no será fácil – tal vez no será posible – que ésta los traccione hacia trabajos de mejor calidad.
Es necesario entender cada día un poco más como funciona este sector realmente oculto – podríamos decir invisible – de la economía, para poder marcar los caminos que – como ya hemos señalado – primero fortalezcan su posición al interior de las cadenas de valor y sin solución de continuidad, luego construyan escenarios con mayor independencia respecto de quienes hoy los inmovilizan en un horizonte no deseable en absoluto.
Cumplir con esta meta para estos compatriotas que trabajan pero son pobres tendrá un efecto directo y obvio sobre sus vidas. Pero además, por una lógica de vasos comunicantes, podrá tener influencia sobre la otra fracción de pobres que trabajan: aquellos que están en la economía formal o en la economía informal solo por afán de maximizar el lucro por parte de los empresarios. Efectivamente, si los que hoy están fuera del sistema pueden construir escenarios de mayor independencia y calidad de vida, empujarán en un sentido de mejora popular a los que hoy deciden que compatriotas trabajen 40 horas por semana o más, con recibo formal, pero aún así tengan carencias.
Los pobres que trabajan. Los trabajadores que son pobres. Un mundo desconocido para nuestros medios de comunicación, para la clase media, para buena parte de la dirigencia política.
Se necesitará el esfuerzo de muchos para descorrer el velo.
20.2.12

primera nota sobre la economía popular

Se busca caracterizar globalmente una política económica para apoyar a todos los sectores productivos que podríamos calificar como excluidos naturales del sistema actual.
Sigue leyendo

UN ESPACIO SEGURO Y JUSTO PARA LA HUMANIDAD – PROPUESTA DE OXFAM

Creo necesario se conozca el documento preparado por la Organización OXFAM para la próxima cumbre ambiental de Río sobre ambiente, en que intenta articular el cuidado del ambiente con la superación de la pobreza.

Clickear aqui

 

VAMOS PARA ANGOLA

VAMOS PARA ANGOLA

En el próximo mes de marzo se hará una misión comercial distinta a las habituales. Una razón es que la encabezará Guillermo Moreno, secretario de Comercio. La otra es que será a un país africano, como Angola, con historia de muy fuertes enfrentamientos internos, enormes asimetrías , que lo colocan por debajo del puesto 140 en el Índice de Desarrollo Humano y a la vez potencia petrolera emergente, tal que esta actividad representa casi la mitad de su producto bruto.

El Secretario es definitivamente un funcionario heterodoxo. Sin embargo, la pregunta es: ¿de fines o de medios?

Sigue leyendo

SUMINISTRO DE BIENES Y SERVICIOS AL SECTOR PÚBLICO

Utilizar el poder de compra del sector público para promover todo tipo de producción de bienes y servicios generados por nuevas unidades creadas en la base social o por pequeñas empresas que tienen dificultades para competir en el mercado, es una alternativa reclamada desde siempre y en casi ningún caso instrumentada. La Unión Europea tiene directivas concretas en ese sentido desde 2004, que se han concretado en leyes en varios países de la Comunidad. La tarea es multidimensional, porque hay que:
. Identificar posibles demandas.
. Caracterizar las tecnologías de producción de bienes o servicios que resultan pertinentes y definir los modos de capacitación y transferencia
. Organizar las unidades productivas y asegurar su eficiencia interna.

Este es un salto posible y necesario que supera el saludable pero limitado intento de las Cooperativas Argentina Trabaja.